El estremecedor relato de la víctima
Tras su liberación, Omar comenzó a contar fragmentos de lo que había vivido durante todos esos años. Según sus declaraciones, en numerosas ocasiones pudo observar a sus propios familiares pasar frente a la vivienda a través de una pequeña ventana del sótano. Sin embargo, aseguró que no lograba gritar ni pedir ayuda.
De acuerdo con su testimonio, una “fuerza apremiante” le impedía intentar comunicarse con ellos. La víctima atribuyó esa sensación a un supuesto “hechizo” que, según él, le habría sido realizado por su captor para mantenerlo sometido durante todo ese tiempo. Especialistas señalan que este tipo de declaraciones suelen estar vinculadas a los efectos psicológicos del cautiverio prolongado, el aislamiento extremo y la manipulación coercitiva ejercida por los secuestradores.
Atención médica y psicológica inmediata
Apenas fue rescatado, Omar recibió asistencia de personal sanitario en el lugar y luego fue trasladado a un hospital de la zona. Allí se le realizaron evaluaciones físicas y psicológicas para determinar el estado en el que se encontraba luego de tantos años en condiciones extremas.
Los profesionales que lo atienden enfrentan un caso de enorme complejidad, ya que la recuperación de una persona que estuvo aislada durante más de la mitad de su vida implica un acompañamiento prolongado y especializado. La reinserción social, el reencuentro con sus familiares y la elaboración del duelo por todo lo perdido —entre ello, la muerte de su madre— forman parte del difícil proceso que tiene por delante.