Respondes “sí”.
Graban ese audio.
Lo usan para simular la aceptación de un contrato, una compra o una autorización.
Luego, presentan esa grabación como “prueba” de que aceptaste algo, aunque nunca sucedió.
Por eso, no es buena idea responder afirmativamente cuando no sabes quién llama.
Incluso decir “hola” puede ser la causa de una estafa.
Muchas llamadas automáticas solo intentan confirmar que hay una persona real al otro lado de la línea.
Cuando dices “hola”, el sistema sabe que tu número está activo y que tu voz puede ser grabada.
Además, ese breve saludo les da suficiente material para comenzar a clonar tu voz.
Una estrategia más segura es:
Esperar a que la otra persona hable primero.
Pídeles que se identifiquen.
Pregúntales a quién buscan.
De esta forma, evitas revelar tu voz sin saber con quién hablas.
Cómo la inteligencia artificial hace que estas estafas sean tan creíbles: Los programas modernos de clonación de voz utilizan algoritmos que:
Analizan patrones del habla.