Más que un antibiótico
Los beneficios del ajo para la salud van más allá de combatir los gérmenes. También es:
Un potente antioxidante que ayuda a combatir los radicales libres.
Un estimulante circulatorio que mejora el flujo sanguíneo.
Un aliado cardiovascular, ya que algunos estudios sugieren que puede ayudar a regular la presión arterial y el colesterol.
Incorporar ajo regularmente a tu dieta puede contribuir al bienestar a largo plazo e incluso reducir el riesgo de enfermedades crónicas.
Cómo añadir más ajo a tu dieta
Incorporar ajo a tu rutina es fácil. Aquí tienes algunas maneras deliciosas de disfrutar de sus beneficios:
Ajo crudo: Machaca un diente y mézclalo con aderezos para ensaladas, salsas o guacamole. El ajo crudo conserva la mayor cantidad de alicina.
Ajo asado: Envuelve las cabezas enteras en papel de aluminio y ásalas hasta que estén suaves y doradas. Úntalas en pan o agrégalas a puré de papas o sopas.