Hidrata: Usa cremas con urea para suavizar la piel engrosada.
Tratamientos de venta libre: Las almohadillas con ácido salicílico pueden ayudar a eliminar gradualmente los callos.
Si la zona se vuelve dolorosa, roja, inflamada, supura o no mejora después de un par de semanas, es recomendable consultar a un podólogo. Pueden tratar el problema de forma segura y buscar causas subyacentes como juanetes o espolones óseos.
Prevención de problemas con zapatos usados
Limpie y desinfecte bien los zapatos de segunda mano, idealmente con aerosoles antifúngicos.
Use calcetines para reducir la fricción y la humedad.
Acostumbre los zapatos poco a poco.
Elija materiales transpirables y la talla correcta.
Esa protuberancia amarilla es la forma en que su piel indica que hay demasiada fricción. Ajustar el calzado suele solucionar el problema rápidamente; y si los problemas en los pies persisten, la atención profesional puede ayudarle a recuperar una pisada cómoda y saludable.
