2. Tienes menos de 20 segundos si cae la presión
Cuando las máscaras de oxígeno caen, no es un trámite simbólico.
A gran altitud, el cerebro solo puede resistir entre 15 y 20 segundos sin oxígeno antes de perder la conciencia.
Por eso la regla es clara: primero tú, luego los demás.
Si te desmayas, no ayudas a nadie.
3. El ventilador sobre tu cabeza es tu escudo invisible
Ese pequeño ventilador redondo no es solo para refrescarte.
Al apuntarlo hacia tu pecho, crea una barrera de aire descendente que desvía microgotas, virus y bacterias de personas que estornudan o tosen cerca de ti.
En una cabina cerrada, eso puede ser la diferencia entre llegar sano o enfermarte días después.