Paso 4: Evita productos agresivos para las uñas
Limita el uso de quitaesmaltes con acetona y evita arrancarte o quitarte el esmalte. Estos hábitos pueden dañar la superficie de la uña.
Paso 5: Recorta y lima correctamente
Mantén las uñas a una longitud manejable y límalas en una sola dirección, en lugar de hacerlo de un lado a otro, ya que esto puede provocar que se partan.
Paso 6: Mantente hidratada
Beber suficiente agua contribuye a la salud general de las uñas y reduce la sequedad.
Paso 7: Presta atención a posibles problemas de salud
Si tus uñas siguen quebradizas a pesar de cuidarlas bien, consulta con un profesional de la salud. Afecciones como la deficiencia de hierro, los trastornos tiroideos o ciertas afecciones cutáneas pueden afectar la resistencia de las uñas.
Tratamiento sencillo para las uñas durante la noche
Antes de acostarte:
Lávate y sécate las manos.
Aplica una capa gruesa de crema hidratante o vaselina en las uñas y cutículas.
Usa guantes de algodón por la noche si es posible.
Repite este procedimiento todas las noches durante varias semanas. Si bien no existe una cura instantánea, el cuidado constante puede fortalecer las uñas, suavizarlas y reducir la probabilidad de que se partan o se rompan.