La lógica detrás de la respuesta
Veamos el razonamiento paso a paso.
Primero, la persona rompe 2 huevos.
Luego, esos mismos 2 huevos son los que fríe.
Finalmente, esos mismos 2 huevos fritos son los que se come.
Es decir, los huevos utilizados en toda la secuencia son siempre los mismos.
Para freír huevos, primero hay que romperlos. Y después de freírlos, es normal comerlos.
Por lo tanto, durante toda la historia solo se usaron 2 huevos.
El detalle oculto que cambia todo
Imagina que tienes 6 huevos sobre una mesa.
Decides cocinar únicamente 2.
Los rompes, los fríes y luego los comes.
Los otros 4 huevos permanecen intactos y nunca fueron utilizados.
Por eso, el cálculo correcto es:
6 huevos iniciales – 2 huevos utilizados = 4 huevos restantes.
Respuesta:
Quedaron 4 huevos.