Aunque dormir de lado es la posición más común, existen implicaciones para la salud dependiendo de si se duerme sobre el lado izquierdo o derecho.
Se recomienda a las mujeres embarazadas y a las personas con reflujo ácido o enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) dormir sobre el lado izquierdo. “Esto se debe a que el estómago está más abajo que el esófago”, explica Margo. Por el contrario, las personas con afecciones cardíacas deberían intentar dormir sobre el lado derecho para aliviar la presión sobre el corazón.
La posición al dormir también puede afectar la salud cerebral. Mientras dormimos, el sistema glinfático del cerebro elimina las toxinas. Hay evidencia que sugiere que este proceso funciona mejor cuando dormimos sobre el lado derecho, lo que podría ser de interés para las personas con riesgo de demencia o Alzheimer.
Además, dormir de lado puede provocar arrugas y flacidez en los senos debido a que la piel del rostro se presiona contra la ropa de cama y la gravedad ejerce presión sobre el tejido mamario.
Los peligros de dormir boca arriba

Uno de los problemas de salud más comunes asociados con dormir boca arriba es la apnea del sueño, una afección en la que el tejido blando de la parte posterior de la garganta se relaja y colapsa las vías respiratorias, provocando ronquidos e interrupciones en la respiración. “Esto tiene implicaciones para la salud en general y suele ir de la mano con la obesidad. Altera la continuidad y la calidad del sueño. Puede provocar cansancio, lo cual puede ser un problema para quienes conducen. También tiene implicaciones para la salud física. Sabemos que un sueño de mala calidad aumenta el riesgo de diabetes, enfermedades cardíacas y otras comorbilidades. La apnea del sueño abre la puerta a todas estas otras afecciones”, explica Lederle.