Si todavía no has hervido las cáscaras para cocer un huevo duro, hazlo en una cacerola. Una vez hervidas, las cáscaras se pueden moler o triturar hasta convertirlas en un polvo fino. Este polvo se puede añadir a la capa superior del suelo, mezclándolo bien con el sustrato.
Si quieres una dosis más concentrada de calcio, puedes colocar cáscaras de huevo hervidas en una olla con agua y hervirlas durante una hora más. Este proceso reducirá aún más la cáscara hasta convertirla en un polvo más fino.
Una vez que el polvo esté listo, se puede agregar a la capa superior del suelo. Gracias a su nuevo fertilizante, las plantas crecerán más frondosas y los parásitos se mantendrán alejados. Teniendo en cuenta el costo de los fertilizantes adecuados para varios tipos de plantas y los pesticidas, hervir cáscaras de huevo es sin duda un remedio que ahorra dinero.