Mastica esto antes de acostarte: un hábito que puede ayudarte a recordar con el tiempo.

Una hora antes de acostarse:
Elija una opción ligera como uno o dos kiwis o una pequeña porción de cerezas ácidas.
De 30 a 40 minutos antes de dormir:
Coma una pequeña porción de frutos secos o semillas, como nueces, almendras o semillas de calabaza.
Opcional:
Añada un trocito de chocolate negro con moderación.

El objetivo no es comer en exceso, sino proporcionar al cuerpo un tentempié ligero y nutritivo, sin azúcares refinados ni alimentos pesados ​​que puedan alterar el sueño.

Hábitos que también favorecen la memoria

La nutrición es importante, pero no es el único factor.

Duerme lo suficiente:

  • Dormir es esencial para la memoria y la claridad mental.

Mantente mentalmente activo:

  • Leer, aprender nuevas habilidades o resolver acertijos mantiene el cerebro activo.

Mueve tu cuerpo:

  • La actividad física ligera mejora la circulación y la salud cerebral.

Evite las comidas copiosas por la noche:

  • Comer en exceso, el consumo excesivo de azúcar o el alcohol pueden afectar negativamente al sueño y a la concentración.

Si necesita ayuda, no dude en consultarme.

  • Si los problemas de memoria empeoran o interfieren con la vida diaria, consulte a un profesional de la salud.

Leave a Comment