Cómo se diagnostica el VPH en la garganta
A diferencia de otras infecciones, el VPH en la garganta no se detecta con pruebas de rutina. Los médicos pueden identificarlo mediante una exploración visual, una laringoscopia (que permite observar el interior de la garganta con una cámara) o una biopsia si se encuentran lesiones sospechosas.
En la mayoría de los casos, el sistema inmunológico logra eliminar el virus por sí solo en unos meses o años. Sin embargo, cuando el virus persiste y causa cambios celulares, puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer orofaríngeo, especialmente con los tipos de VPH 16 y 18, que son los más agresivos.
¿Se puede prevenir?
Sí, y de manera bastante efectiva. La vacuna contra el VPH, que antes se recomendaba solo para niñas, ahora se aplica también a niños y adultos jóvenes. Protege contra las cepas del virus que suelen causar cáncer tanto en el cuello uterino como en la garganta. Además, el uso del preservativo y el cuidado durante las prácticas sexuales orales reduce considerablemente el riesgo de contagio.
Otra medida fundamental es mantener una buena salud bucal y acudir al dentista o al otorrino al menos una vez al año. Muchas veces, estas infecciones se detectan en exámenes de rutina cuando el paciente ni siquiera presenta síntomas.