Rechazaron a la viuda embarazada, pero la abuela que la acogió guardaba un secreto. Me llamo Silvana. Tenía 24 años cuando me quedé viuda… y casi ocho meses de embarazo cuando me dijeron que ya no era bienvenida. Mi esposo murió de forma absurda.

PARTE 2
Silencio.
Eso fue lo primero que sentí cuando abrí la caja.
No un silencio afuera… sino adentro de mí.
Como si todo lo que creía cierto se hubiera detenido de golpe.
Había una carta.
Papeles doblados con cuidado.
Y una libreta pequeña.
Tomé la carta primero. Reconocí su letra de inmediato. Esa forma suya, firme, ordenada… como él.
Mis manos temblaban tanto que tuve que respirar hondo antes de empezar a leer.
“Si estás leyendo esto, es porque no estoy…”
No pude seguir de inmediato.
Sentí que el pecho se me rompía otra vez.
Próxima 

ver continúa en la página siguiente

Leave a Comment