Las tenias suelen encontrarse en los cerdos y causan una enfermedad llamada cisticercosis. Es frecuente encontrar cerdos infectados con la tenia Taenia solium, y el cerebro del hombre estaba plagado de larvas.
Como era de esperar, el paciente tuvo que pasar varias semanas en cuidados intensivos después de que los gusanos se alojaran en su cerebro.
Recibió tratamiento con antiparasitarios y antiinflamatorios para reducir la inflamación causada por los quistes y los gusanos.
Los médicos finalmente resolvieron el misterio del origen de las larvas cuando el hombre confesó sus inusuales hábitos alimenticios.
Resulta que tenía preferencia por el tocino poco hecho, casi crudo, ya que no le gustaba el tocino crujiente, y los médicos concluyeron que esta preferencia de toda la vida por el tocino blando era la causa.
Según las normas sanitarias, para evitar intoxicaciones alimentarias u otras enfermedades transmitidas, el tocino debe cocinarse a una temperatura mínima de 63 °C (145 °F).
