La cúrcuma contiene curcumina, un compuesto estudiado por su potencial efecto antiinflamatorio. La pimienta negra contiene piperina, que ayuda a mejorar la absorción de la curcumina. Además, la grasa natural de la yema favorece su aprovechamiento.
No es necesario usar mucha cúrcuma. Con una pequeña cantidad alcanza, ya que en exceso puede irritar el estómago en algunas personas.
La cáscara de huevo: cuidado con su uso
La cáscara de huevo contiene calcio, pero no debe consumirse de cualquier manera. Puede tener bacterias o bordes filosos si no se prepara correctamente.
Si una persona desea usar polvo de cáscara como fuente casera de calcio, debe hacerlo con mucha higiene:
Usar cáscaras de huevos previamente hervidos.
Retirar la membrana interna.
Lavar bien.
Secar en horno bajo durante unos minutos.
Moler hasta obtener un polvo muy fino.
Guardar en un frasco limpio y seco.
Una pequeña cantidad puede mezclarse con unas gotas de limón, ya que el ácido ayuda a transformar parte del calcio en una forma más fácil de asimilar. Sin embargo, antes de consumir cáscara de huevo de forma habitual, conviene consultar con un médico, especialmente si hay antecedentes de cálculos renales, problemas cardíacos, enfermedad renal o consumo de suplementos de calcio.