Él está presente, y está sanando, y Julia lo observa con su hija en brazos y sabe con tranquila certeza que todo va a estar bien.
Lo que le sucedió a esta familia es más común de lo que muchos creen.
Las dificultades que pueden surgir tras un parto traumático no siempre se presentan como esperamos.
A veces se manifiestan como un esposo que se distancia. Otras veces, como una esposa que no comprende por qué la persona que más necesita parece haberse alejado.
Y a veces, lo más importante que dos personas pueden hacer es acompañarse mutuamente en los momentos difíciles y decir con claridad: no tienes que cargar con esto sola.
Eso no es debilidad.
Así se ve el amor cuando se pone a prueba ante la realidad.