Cuándo son recomendables los suplementos:
Tienes una deficiencia diagnosticada (hierro, B12, vitamina D)
Tienes una afección que dificulta la absorción (enfermedad celíaca, enfermedad de Crohn, bypass gástrico)
Sigues una dieta restrictiva (vegana para la B12, basada en plantas para el hierro y el zinc)
Tienes uñas quebradizas persistentes a pesar de una dieta rica en nutrientes
La mejor evidencia sobre suplementos específicos para las uñas:
Biotina (2.5-5 mg diarios): la evidencia más sólida para las uñas quebradizas
Péptidos de colágeno (10 g diarios): evidencia emergente para el crecimiento y la fortaleza
Multivitamínico con minerales: cubre deficiencias, pero es menos específico
Qué evitar: Las gomitas para cabello, piel y uñas suelen contener dosis muy bajas de ingredientes activos y altas dosis de azúcar. Lee las etiquetas. Calcula el contenido real de biotina.
Advertencia importante: Los suplementos no están regulados como los medicamentos. Busca pruebas de terceros (USP, NSF, ConsumerLab). Informa a tu médico sobre los suplementos que estás tomando.
Factores no nutricionales que afectan la salud de las uñas
Seamos sinceros. Puedes alimentarte perfectamente y aun así tener problemas en las uñas si ignoras estos factores.
1. Lavado frecuente de manos y uso de desinfectante
La pandemia fue muy perjudicial para las uñas. Los desinfectantes a base de alcohol y el lavado frecuente de manos eliminan los aceites naturales de la placa ungueal.
Solución: Usa una crema protectora para manos después de cada lavado. Busca ingredientes como ceramidas, manteca de karité o vaselina. Usa guantes cuando trabajes con superficies mojadas.
2. Manicuras agresivas
Las manicuras de gel, las acrílicas y el limado agresivo adelgazan la placa ungueal. Los tratamientos repetidos pueden causar daños permanentes.
Solución: Descansa entre aplicaciones de gel o acrílico. Usa una lima de vidrio suave (no de metal). Empuja las cutículas (no las cortes). Deja tus uñas al natural durante una semana cada 2 o 3 meses.
3. Productos químicos agresivos
Los limpiadores domésticos, la tierra de jardín e incluso algunos quitaesmaltes (especialmente los que contienen acetona) pueden resecar y dañar las uñas.
Solución: Use guantes. Use quitaesmalte sin acetona. Hidrate las uñas después de la exposición.
4. Traumatismos
Incluso los traumatismos leves y repetidos, como golpearse las uñas contra un escritorio, usarlas como herramientas o usar zapatos demasiado ajustados (para las uñas de los pies), provocan que se partan y se descamen.
Solución: Deje de usar las uñas como herramientas. Abra las latas de refresco con una llave. Separe las piezas de Lego con una herramienta.
5. Problemas médicos subyacentes
A veces, los cambios en las uñas no se deben a la nutrición, sino a problemas médicos.
Afecciones que afectan las uñas:
Psoriasis (picaduras, estrías, decoloración)
Enfermedad tiroidea (fragilidad, crecimiento lento, onicólisis: separación del lecho ungueal)
Anemia (uñas en cuchara, lechos ungueales pálidos)
Enfermedad renal (uñas mitad y mitad)
Enfermedad hepática (uñas blancas)
Infección por hongos (engrosamiento, coloración amarillenta, desmoronamiento)
Si los cambios en sus uñas son significativos o se acompañan de otros síntomas (fatiga, cambios de peso, cambios en la piel), consulte a un médico.
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